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LA DIABETES ES EVITABLE

“Los tratamientos más eficaces no deben ocultar el hecho de que la diabetes tipo 2 es una enfermedad de nuestros tiempos modernos, que a menudo se puede evitar con un estilo de vida saludable”, afirma el profesor Jacques Philippe, director médico del servicio Endocrinología, Diabetes y Nutrición de los Hospitales Universitarios de Ginebra.

En el tratamiento de la diabetes, se han realizado enormes progresos en los últimos años. Los diferentes tratamientos, acompañados de una actividad física y de una dieta equilibrada permiten controlar la enfermedad y prevenir sus complicaciones que pueden llegar a ser muy graves. Sin embargo, a pesar de las advertencias de los médicos y las campañas de información, la diabetes, lejos de desaparecer esta teniendo un fuerte crecimiento en los últimos años y ya se la cataloga como la pandemia silenciosa del siglo XXI.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

J.P: Durante miles de años, y hasta los años 50, el 90% de la población era delgada. No es que necesariamente se comiese menos, sino que sobre todo se movían mucho más. Nuestro problema ahora es que no gastamos calorías. Nuestra alimentación y el sedentarismo son las dos causas de la actual explosión de la diabetes.
La especie humana no está hecha para este estilo de vida. Este cambio de forma de vida no le conviene. Se adapta, pero mal, y se acaban desarrollando enfermedades como la diabetes. A menudo, la acompañan problemas de colesterol, presión arterial alta u otras complicaciones. Por lo tanto, hay que tener en cuenta todos estos factores para prevenir los ictus, infarto o trastornos de la circulación sanguínea en las piernas, que son todas ellos posibles complicaciones de la diabetes.

¿Decir a las personas diabéticas que están enfermas, porque se alimentan mal y son demasiado sedentaria, es muy culpabilizante?

J.P: No es culpa suya! En primer lugar, las personas con diabetes tienen una fuerte predisposición genética. En segundo lugar, tienen muchas razones para comer demasiado. Es un contexto global: hay el estrés, las presiones laborales, la soledad. En muchas situaciones, la alimentación es un mecanismo compensatorio. Todos funcionamos de la misma manera, pero algunos son capaces de fijarse mejor los límites que otros.

¿Cómo es que los mensajes relacionados con la prevención de la diabetes son tan difíciles de hacer llegar?

JP: La diabetes no se ve, no hace daño. Digamos que es algo bastante abstracto. Para hacer llegar el mensaje de la prevención, es importante ser concreto.
Si tengo delante de mí una persona que pesa 100 kg, y le explico que para mantener su peso, debe consumir alrededor de 2.500 kcal por día. Pero que si quiere bajar de peso, tendrá que reducir el número de calorías. Teniendo en cuenta que 1 kg de grasa equivale a 9.000 kcal. A esta persona le harán falta 18 días a 2.000 kcal por día, para perder un kilo de peso. Son números, es algo concreto y fácil de comprender.
Lo importante es entender el concepto de gasto de energía. Por un lado, la energía en (alimento), por otra, la que sale (actividad física) y el balance de energía que se obtiene. Esto también ayuda a aumentar la conciencia de que es un esfuerzo a largo plazo, y que se necesita consistencia y regularidad. Para perder peso no hay milagros.

¿Qué es lo más difícil para las personas con diabetes?

JP: Admitir el diagnóstico y entender que deben cambiar su estilo de vida. Desgraciadamente vemos, a través de estudios realizados en el mundo, que incluso después del diagnóstico, las personas varían muy poco su comportamiento, porque su medio ambiente (preocupaciones profesionales, familiares, económicos, estrés, ansiedad), no les cambia.

¿Cómo se explica eso?

JP: Se debe al hecho que la diabetes es una enfermedad discreta y asintomática. A pesar de diversos incentivos para tener una dieta equilibrada y ejercicio, los pacientes no suelen reaccionar hasta después de haber tenido un problema grave. Es entonces cuando entienden la importancia de cambiar su comportamiento.

¿La prevención y el tratamiento de la diabetes son entonces víctimas de un tabú?

JP: Sí, algunas personas prefieren no revelar que tienen diabetes. En la sociedad actual, los pacientes con diabetes juvenil (diabetes tipo 1) desean aparecer como saludables y en buen estado de salud, y lo son, y no quieren dar la impresión de estar limitadas, a pesar de su necesidad de inyectares insulina a diario. Hay que tener en cuenta que la diabetes se asocia a una “enfermedad de viejos”, los que han abusado un poco de ?la buena vida?; pero esta es la diabetes tipo 2. Para los más jovenes, la situación no es muy atractiva, lo que les lleva a veces a tener ciertas reservas sobre el tema.

Balance energético

Parte del secreto esta en un buen balance energético, por ejemplo para lograr un equilibrio en términos de energía, la contribución de una porción de 100 g de plátano es de 21 gr. de glúcidos/hidratos de carbono, esa es la energía que consume caminando (4,5km/h) una hora una persona que pesa 70 kg. Un ejemplo más domestico, hacer una hora de tareas del hogar equivale a los que nos aportan 100 gr. de manzana.

Categorías: CONSEJOS OBBIO

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