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EL AZUCAR AMIGO O ENEMIGO DE NUESTRAS ARTERIAS

Los estudios epidemiológicos han demostrado que el aumento de la ingesta de ácidos grasos saturados juega un papel en el aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular. Desde entonces, el lema de los cardiólogos y nutricionistas fue en primer lugar «declarar la guerra» al exceso de ácidos grasos saturados, y por otro lado, aumentar la ingesta diaria de hidratos de carbono (55% al 75% de las calorías diarias, según la OMS).
Pero desde entonces, los estudios han demostrado que las dietas ricas en grasas e hidratos de carbono podrían tener un impacto negativo en el metabolismo de los lípidos (Am J Clin Nutr, 1997). Por eso, ahora es esencial gestionar el aporte de «azúcares» para bloquear el camino a la enfermedad cardiovascular.

Ya os comentamos anteriormente, en nuestro artículo «El azúcar y sus peligros», el descubrimiento por parte de dos médicos canadienses de la Universidad de Toronto, David Jenkins y Tom Wolever, donde se observo que el pan blanco provocaba un aumento de la glucosa en sangre (niveles de azúcar en la sangre) tan alto como el azúcar puro, este hecho cuestionó seriamente el conocimiento de la época en la nutrición y destrozo el concepto de «azúcar rápido» y «azúcar lento.»

Nuestros famosos «azúcares lentos» como las patatas y el arroz (no todos los arroces tienen el mismo IG), tiene de hecho un alto índice glucémico, incluso tan alto como las barritas de chocolate o pasteles. Para el Dr. David S. Ludwig Hospital de Boston, especialista global en obesidad, ?los términos de azúcar «simple» y «complejo» no tienen realmente sentido en términos biológicos. Muchos estudios demuestran que los carbohidratos «complejos» – almidones refinados como el pan blanco, la mayoría de los cereales de desayuno, las patatas – aumentan el nivel de azúcar en la sangre – tan rápido y con tanta fuerza como el azúcar de mesa.»

A raíz de este descubrimiento, David Jenkins y su colega desarrollaron una manera de comparar rigurosamente los hidratos de carbono: el índice glucémico, que hoy alcanza a 2.480 alimentos. Se clasifican en tres categorías: los alimentos con bajo índice glucémico, el índice es menor o igual a 55, aquellos con índice glucémico moderado, el índice es de entre 56 y 69, y, finalmente, el índice de alimentos con un alto índice glucémico, cuyo índice es mayor que 70.

Interés del índice glucémico en la nutrición

Para el Dr. David S. Ludwig (JAMA, 2002), hay que dar prioridad a los alimentos con un índice glucémico bajo, porque los alimentos con un alto índice serán absorbidos mucho más rápidamente, lo que conducirá a un aumento exagerado de azúcar en la sangre, o un «pico de glucosa».

Ahora aquí es donde las cosas se complican para nuestro cuerpo, la insulina tiene propiedades anabolizantes. Ésta activa los mecanismos de «lipogénesis» e inhibe la «lipólisis». En otras palabras, la insulina va a transformar parte del azúcar en la sangre en grasas (los famosos triglicéridos) para su almacenamiento en el tejido adiposo y evitará que nuestro cuerpo queme esa grasa para proporcionarnos energía.

Desde 1981, gracias al índice glucémico de los alimentos, los epidemiólogos han sido capaces de poner de manifiesto el impacto negativo de los alimentos azucarados y refinados en el desarrollo de enfermedades crónicas como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y el cáncer. En este artículo, vamos a hablar de sus efectos sobre el riesgo de infarto de miocardio (ataque al corazón) y de accidente cerebrovascular (ataque cerebral).

Que dicen los estudios epidemiológicos

El Laboratorio de Salud Pública de la Universidad de Harvard siguió durante diez años a 75.521 mujeres con edades comprendidas entre 38 y 63 años y libres de enfermedad cardiovascular al inicio del estudio (AJCN, 2000). El estudio concluyó que el riesgo de infarto de miocardio (ataque al corazón) era el doble en las mujeres cuya alimentación rica en alimentos con un alto índice glucémico. Los investigadores de Harvard también fueron capaces de demostrar que el riesgo de «ataque al corazón» era mucho más evidente en las mujeres cuyo índice de masa corporal (IMC) es superior o igual al 23.

Un estudio holandés más reciente, publicado en 2007 en la prestigiosa revista médica Journal of the American College of Cardiology ha confirmado la participación de algunos de los alimentos con alto índice glucémico en la génesis de eventos cardiovasculares. El riesgo de ataque al corazón aumenta en un 44% y el de accidente cerebrovascular en un 55%. En este estudio, son en su mayoría las mujeres con sobrepeso (índice de masa corporal ?25) las que sufren este incremento del riesgo.

Explicaciones fisiológicas

Los mecanismos implicados en el aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular asociado con el consumo excesivo de alimentos con alto índice glucémico no están claramente identificados, pero hay algunas pistas serias que se pueden exponer. El estrés oxidativo generado por los picos de la glucosa y de insulina es una de las causas que se expone para explicar el efecto adverso en las arterias de los alimentos de índice glucémico alto, como el pan blanco. Otra vía a explorar es el impacto del índice glucémico sobre el perfil lipídico (colesterol total, «bueno» y colesterol «malo» y los triglicéridos).

Dr. Frost ha demostrado que los alimentos con un índice glucémico bajo, como las judías verdes, aumentan el nivel de colesterol «bueno», mientras que los alimentos con un alto índice glucémico, como las patatas, los disminuyen. Esto podría explicar el papel protector de los alimentos con bajo índice glucémico, ya que el aumento de colesterol «bueno» se asocia con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. La hipótesis que ciertos tipos de carbohidratos son mejores para aumentar el colesterol es fascinante y merece prestarle atención.

No a los ?ataques cardiacos y accidentes cerebrales»

Para ello, hay que seguir las recomendaciones de Jennie Brand-Miller, profesora de nutrición humana de la Universidad de Sydney, considera hoy en día como la especialista mundial en el índice glucémico. También debemos seguir los consejos del profesor Alain Golay de Ginebra, otro experto fama mundial en obesidad que recomienda «un estilo de vida al 80/20.» En otras palabras, «hay que tener un 80% de la dieta equilibrada y un 20% de desequilibrio controlado», por lo que «un día de cada cinco, podemos divertirnos.» Por consiguiente, concluimos que podemos comer alimentos con un índice glucémico alto, pero sólo un día de cada cinco!

Categorías: CONSEJOS OBBIO

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